jueves, 12 de mayo de 2011


UN DÍA EN EL ZOO



Ayer estuve en el zoo
con mi tía Leonor
y vimos a los monos
que estaban haciendo el bobo.

¡Qué saltos, qué empujones, qué algarabía!
¡Qué brincos, qué gritos los que allí se oían!
Agarrado a un barrote
un mono nos miraba
con la mano en el cogote.

Luego empezó a bajar
y una vez que estuvo abajo
extendió el brazo
para poderme tocar.

Por dar al mono ese capricho
mi mano hacia él extendí.
Mas mi tía decía tirando de mí:
¡Jesús, qué bicho, Jesús, qué bicho!

Ayer estuve en el zoo
y vi al elefante
moviendo las orejas
atrás y adelante.

Parecía que bailaba,
pues todo él se meneaba
con ritmo elegante
alargando la trompa a los visitantes.

Ayer estuve en el zoo
y me divertí un montón.
Sólo me fui a la hora de cenar
de la mano de mi tía que decía sin cesar:
¡Jesús, qué bicho, Jesús, qué bicho!
C. Armijo

1 comentario:

  1. Gracias por tus comentarios en mi blog, te deseo una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo. Besitos y se feliz.

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